jueves, 31 de enero de 2013

Sueños lúcidos

Podemos aprender a estar conscientes, en o durante el período del sueño. Es más difícil que otras formas de control, pero posible en la medida que se practican habilidades con los propios sueños.


Una vez la lucidez es obtenida, hay que permanecer alerta, para evitar regresar al sueño ordinario, y por otro lado, deberemos no excitarnos demasiado para no despertar. 
La lucidez se puede alcanzar en los sueños desarrollando una actitud crítica durante el sueño, reconociendo contrariedades del mismo, e intentando trabajarlo al mismo tiempo que se va desenvolviendo en nuestra mente.

De esta manera al encontrarnos con alguna escena dolorosa, o no placentera, podremos acabar con el sueño, permitirnos despertar o modificarlo, continuándolo, pero arreglándolo con la imaginación y el deseo consciente, las fases que queremos resolver.


Los sueños lúcidos se obtienen más fácilmente después de varias horas de sueño, o cuando estamos más relajados. Nos será más fácil comprobarlos en una siesta, y si nos disponemos a dormir o descansar fuera del horario habitual de la noche.

Los sueños lúcidos nos ofrecen oportunidades ilimitadas del trabajo con nuestra personalidad. Podemos planear con anticipación lo que vamos a soñar, inducir nuestra intención mental al seguimiento de cualquier sueño que hemos recibido a medias y deseamos acabar. Sabemos que todo es posible en el sueño, principalmente la superación de los miedos ancestrales, profundos, que tantas veces dificultan el placer de la vida.


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